Desde sus inicios, el cine ha desplegado las grandes problemáticas
psicológicas y éticas de la existencia humana. De allí que pensadores de la
talla de Jorge Luis Borges, Gilles Deleuze, Jacques Lacan, Alain Badiou, Slavoj
Zizek, Italo Calvino y Giorgio Agamben, entre otros, se hayan ocupado de su
potencia de pensamiento.
Ortega definía la identidad uniendo su individualidad y su circunstancia. Nos
advertía que no es posible comprender a una persona aislada de su tiempo, de su
espacio, de su entorno cultural y social, en una palabra, de su escenario.
El análisis de procesos subjetivos y
sociales, bajo la poderosa herramienta del cine nos acerca a
diferentes relatos, a diferentes sujetos,
enmarcados por su contexto -que es también el
nuestro- de modo tal, que hubieran resultado distintos de haber sido otro.
La actividad destaca el papel del Cine en la formación profesional
y propone un recorrido por diferentes films que intentan trazar una
semblanza del abanico de rasgos, formas de afrontamiento, trastornos
e incluso fallas subjetivas inseparables de la situación
donde cobra forma la trama.
Entendemos que los conflictos sociales golpean en los núcleos
básicos: la familia, el sujeto. Allí, donde todas las privaciones
tienden a globalizarse, no de manera aislada, se presentan los síntomas y cursos
de las dolencias psiquiátricas, en un interjuego de interacciones
socioeconómicas y culturales.
En los últimos años, la difusión de la tecnología digital ha
extendido la experiencia del cine, mucho más allá de las salas comerciales,
renovando así la ocasión de un acto expectante y creador. Actualmente, existen
múltiples programas que se valen de films para investigar temas complejos de
nuestra práctica, ilustrar capítulos conceptuales o tratar el padecimiento
humano.
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